GratisLa Madrina
Una boda en la sierra, una tarta de cinco pisos y el padrino que juraste no volver a ver.

Historias interactivas · 18+
Historias que tú eliges
Relatos sensuales, actuales, con gente de verdad. Lees en primera persona, decides en los momentos que importan y la historia se vuelve otra. Y cuando termina el capítulo, te escriben.
Gratis para empezar. Sin cuenta, sin registro.
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Cómo funciona
A tu ritmo, con tu nombre en la historia. Capítulos de 10 a 20 minutos, lo que dura una noche.
Cada elección cambia el rumbo y los lazos con quien se cruza en tu camino. La audacia, el encanto y la sangre fría abren puertas distintas.
Varios finales por historia. Puedes releer por otro camino y descubrir lo que te perdiste.
Pruébalo
Esta escena es de La Madrina, la historia que lees entera gratis. Lee y elige. En la app es así de principio a fin: decenas de elecciones y cuatro finales distintos.
Toca una opción

La Madrina · Capítulo 1
Medianoche y toda la hacienda dormía. Menos yo, envuelta en el abrigo en el porche, fingiendo que estaba ahí por la niebla.
La puerta crujió detrás de mí.
—Sabía que estarías aquí —dijo Tomás.
Seis años sin oír esa voz. Abrigo de lana, barba de tres días, la cámara vieja colgada del cuello. Y dos mantas dobladas en el brazo.
—Hace cuatro grados, Julia. Una es para ti.
Se paró cerca. Demasiado cerca para alguien que juró que nunca volvería a buscarme.
¿Qué haces?
Acepto la manta y le doy las gracias.
Encanto +1 · Confianza +1 · Tomás
—Gracias —le dije, y tomé la manta sin rozarle la mano. Casi.
Se apoyó en la baranda a mi lado. Nos quedamos mirando cómo la niebla se tragaba los pinos, un minuto entero sin hablar. Era agradable. Peligrosamente agradable.
—Sigues poniendo esa cara cuando tienes frío —dijo.
—¿Qué cara?
—Esa. —Y sonrió—. La echaba de menos.
Quise contestar algo ingenioso. No me salió nada.
Le digo que no necesito nada de él.
Sangre fría +1
—Estoy bien, gracias.
—Estás temblando.
—Es de rabia.
Se rio bajito, esa risa que me sabía de memoria, y dejó la manta en la baranda a mi lado igual.
—Entonces quédatela hasta que se te pase.
Se dio la vuelta y se fue. Sin insistir. Me quedé mirando la manta unos cinco segundos, con muchísima dignidad.
Después me envolví en ella. Olía a él. Claro que sí.
Lo meto bajo la misma manta.
Audacia +1 · Tensión +1 · Tomás
No sé qué me dio. El vino de la cena, la niebla, seis años de rabia guardada.
—Con una alcanza —le dije. Le quité una manta y me la abrí sobre los hombros, con espacio de sobra.
Se quedó quieto un segundo. Después vino. Hombro con hombro, su brazo rozando el mío bajo la lana, el calor subiendo despacio.
—Esto es una pésima idea —dijo, bajito, junto a mi oído.
—Pésima.
Ninguno de los dos se movió.
Adentro, se encendió una luz en la cocina. Alguien nos había visto.
En la app, cada elección cuenta: cambia lo que recuerdan de ti, quién se acerca y cuál de los cuatro finales te espera. La Madrina es gratis de principio a fin.
En la app, escribes lo que quieras.
Conversaciones
Cuando termina el capítulo, quien te removió por dentro te escribe. Quiere saber qué te pareció, te provoca, saca conversación. Y tú respondes como quieras, escribiendo, como en un chat de verdad.
El personaje da el primer paso: te pregunta si te está gustando, recuerda lo que pasó, te saca conversación.
Nada de respuestas prefabricadas. Escribes como en WhatsApp y él responde a su manera.
Sabe todo lo que ya vivieron en la historia y no adelanta nada de lo que viene.
Sobres sellados con escenas contadas desde el otro punto de vista.
Historias
Dos universos. En Ella, vives la historia como la protagonista. En Él, como el protagonista.
GratisUna boda en la sierra, una tarta de cinco pisos y el padrino que juraste no volver a ver.

Ocho semanas para nadar cuatro kilómetros en mar abierto. Y un entrenador que jura que una alumna es solo una alumna.

Cuatro meses de engaños, una semana para darle la vuelta y un vecino nuevo que llega de madrugada.

Despide directores con el café servido. Tres días en Trancoso para descubrir qué quiere de ti.

De vuelta en casa de tu madre, en Santos, aceptas ayudar a su mejor amiga con la web de su tienda. ¿Qué podría salir mal?
Y más historias en camino.
Detalles
Una voz te lee la historia, a tu ritmo. O solo silencio, si lo prefieres.
Mira el camino que hiciste, elección por elección, y las puertas que quedaron cerradas.
Los personajes te llaman por el nombre que elijas.
Di desde el principio lo que te gusta y lo que queda fuera. La historia se ajusta a tu tono.
Tamaño de letra y tema oscuro, claro o sepia.
Español, portugués, inglés y francés.

Privacidad
Nadie pregunta quién eres.
Nombre, elecciones y progreso nunca salen de él. En el chat libre, tu mensaje solo viaja para generar la respuesta, sin identificarte, y no se guarda.
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En Ajustes, cuando quieras.
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Preguntas
Puedes empezar sin pagar nada. La Madrina es gratis de principio a fin, y los dos primeros capítulos de todas las historias también. Para seguir en las demás, usas el ticket gratis que se renueva cada día, gemas o el pase mensual o anual.
No. Sin registro, sin correo, sin inicio de sesión. Tus compras quedan en tu cuenta de la App Store o de Google Play.
Las historias son para mayores de 18 y tienen escenas sensuales. Cada una muestra su nivel de picante antes de empezar, y defines tu tono y tus límites en el perfil.
Sí. Las historias se guardan en el dispositivo y la lectura es totalmente offline.
Español, portugués, inglés y francés. La app sigue el idioma de tu dispositivo.
Una historia entera, gratis, de la primera mirada al último capítulo.